sábado, 10 de octubre de 2015

Culturilla

"Considero que el cerebro de cada cual es como una pequeña pieza vacía que vamos amueblando con elementos de nuestra elección. Un necio echa mano de cuanto encuentra a su paso, de modo que el conocimiento que pudiera serle útil, o no encuentra cabida o se halla revuelto con las demás cosas que resulta difícil dar con él"

Así explicaba Sherlock Holmes a su compañero John Watson en Estudio Escarlata por qué no tenía ningún conocimiento acerca del Universo. El doctor se asombró al ver como una mente tan maravillosa deconocia información tan básica como la de que los planetas giran alrededor del Sol. Y es que es cierto que nuestro cerebro tiene una capacidad de almacenamiento limitada y, cuanto más tengamos guardado, más nos va a costar acceder a cualquier información que nos pueda ser de utilidad. Aunque tambien es cierto que, pese a que a priori no parece importante para el trabajo de un detective las teorías del Universo, nunca se sabe si aparecerá un caso en el cual la clave para resolverlo está oculta en los misterios del cosmos.
¿Piensas igual que el Sr. Holmes? Yo, como esto es un post de opinión, voy a decir que sí.

"Tallo, corola y pistilo, ¿de qué forman parte?" Esto lo hemos dado todos alguna vez en el colegio y nos lo tuvimos que aprender incluso pero, salvo que te vayas a dedicar a la botánica, esta información realmente no te va a servir de nada. Y aquí es cuando viene la frase: "Pero es cultura general" Y yo pregunto: ¿Dónde están los límites de la cultura general? ¿Qué épocas comprende? ¿Tengo que conocer nombres de escritores aunque no haya leído una novela en mi vida? ¿Saberme los premios Nobel de mi país?
Creo que ya vais viendo por donde voy...

Sí, hablo del vídeo que está ahora mismo en boca de todos. No te sientas mal si tú has fallado alguna. Yo, por ejemplo, no tenía ni idea del gentilicio de Burgos, la verdad, nunca me lo había preguntado ni conozco a nadie de ahí (burgueses obviamente sé que no) Ni tampoco recordaba la capital de Marruecos, no me avergüenza decirlo.
Esto no es para nada una defensa a esta gente. El que me conoce sabe que no veo Telecinco, pero no por que me crea superior a la gente que sale ahí, no lo veo porque no me interesa su programación, punto. Al que le interese, hace muy bien en verlo, no juzguemos a nadie, este post no es para dar mi opinión acerca de el nivel cultural de los concursantes de Gran Hermano, ni de los trabajadores de Telecinco, ni de la gente que lo ve... Dios les libre ;)
Ahora bien, que viviendo en España no sepas quien es la Merkel o que viviendo en el planeta Tierra, no sepas cuánto tiempo tarda en dar una vuelta al Sol... es preocupante de verdad. Y no lo digo por burlarme de estos chavales pero es que si no han estado viviendo en una cueva hasta su entrada en Gran Hermano, no lo entiendo.


No sé si ha sido a raíz de Internet y de la información aquí y ahora a la que todos podemos acceder casi desde cualquier parte del mundo, pero parece que hay que saber de todo.
"¿Qué premio Nobel ganó Severo Ochoa?" Pues si no te interesa la medicina, la ciencia o, directamente, quienes reciben este premio, ¿por qué lo tienes que saber? ¿Porque es cultura general? Ni tanto ni tan poco, cada uno se informa de lo que necesita o le interesa, porque el concepto de "Cultura general" es muy relativo y parece que debemos ser esponjas de todo.

Saber quien es Darth Vader es cultura general.
Saber quien fue Bon Scott o Kurt Cobain es cultura general.
Saberse todos los estados que componen los Estados Unidos es cultura general.
Conocer los nombres de los personajes de Dragon Ball es cultura general.

Tomando de base estos ejemplos (podría estar aquí toda la vida poniendo ejemplos) probablemente si tú has nacido a mediados de los años noventa no sepas quien es Bon Scott aunque AC/DC siga existiendo. De hecho, mi abuelo no sabe quien es él ni tampoco sabe quien es Kurt Cobain. ¿Porque es un inculto? No, porque no le gusta el rock, así de simple. Entonces que alguien no sepa donde nació Richard Wagner, ¿es automáticamente un ignorante? Un poco de sentido común. Yo no vivi en 1800 pero si no es por El holandés errante quizás yo tampoco sabría quien es. Y seguramente lo vi en la asignatura de música del colegio pero es un dato que he desechado de mi disco duro porque mi vida no ha tirado por la música de orquesta ni por la música en general.

Lo mismo pasa con películas o series. Recuerdo la cara que puso un amigo cuando me enseñó la foto de un ewok y yo pregunté: ¿Qué diablos es eso? Poco menos que buscó una cuerda y un árbol para ahorcarme por sacrílega. Yo habré visto cada peli de Star Wars dos veces como mucho, no es un género ni una saga que me apasione así que por qué debo conocer esa información o saber quien es Sheldon Cooper, Bruce Wayne o Tyrion Lannister. ¿Por qué?

Es un post largo, muy impropio de mi, lo sé, pero llevo varios días dandole vueltas a esto desde que vi el video en Facebook y los comentarios de la gente.
En definitiva, creo que nadie debe juzgar lo que una persona sabe ni tampoco hablar de lo que uno no sabe. No hay que tener miedo de decir: "No lo sé" Y repito, porque está muy arriba e igual no lo recuerdan ya después de todo el folio que me acabo de tirar, no me parece bien que estos chavales no conozcan cosas importantes como quien es Angela Merkel o que si el año tiene 365 días no es por casualidad ;)
Ahora pensando... la chavala a la que le hicieron esta pregunta tiene los mismos conocimientos del Universo que Sherlock Holmes. ¿Compartirá algo más con él? Los que habéis leido los libros estaréis pensando lo que yo sé... ¡Malvados! Pero quien sabe...

martes, 29 de septiembre de 2015

¡Buen trabajo!

¿Cuántos reconocimientos hacia nosotros mismos escuchamos cada día? ¿Cuántos "bien hecho"? ¿Cuántos halagos recibimos?
Es mucho más probable que recibamos críticas que halagos pero eso no nos extraña en absoluto ya que nosotros también emitimos críticas a punta pala. Porque somos criticones, nos encanta ;)

"Siempre me dices lo que hago mal pero, ¿y lo que hago bien? ¿Qué?" Si alguna vez dijiste o pensaste esta frase o alguna parecida a tus padres cuando eras niño sabrás lo frustrante que es que no reconozcan tu buen hacer.
Desde muy temprana edad nos empezamos a dar cuenta de lo importante que es para nosotros sentir que los demás estiman y valoran lo que hemos hecho bien y de lo que puede llegar a minar nuestra autoestima el que estemos constantemente recibiendo críticas.

Se supone que cualquier trabajo o tarea que estemos desempeñando la debemos hacer bien, por eso solemos emitir muy pocos halagos, porque damos por sentado que el hacerlo bien es lo lógico, lo correcto, y no necesita un premio en forma de alabanza... ¡Pues no! Para mantener lo mejor posible un equilibrio emocional necesitamos tanto de cal como de arena, incluso necesitamos recibir más halagos que críticas ya que no nos afecta en la misma magnitud las buenas palabras que las malas. Tendemos a magnificar lo malo y a paliar lo bueno.


Que debemos mantener nuestra autoestima alta está claro, ya sea con lo que nos viene de fuera como con lo que trabajamos desde dentro, lo malo está cuando llegamos a depender del reconocimiento de los demás para mantener esa autoestima alta.
Existen personas que continuamente buscan la aprobación de los demás para sentir que pueden creer en ellos mismos. Son incapaces de alimentar su autoestima desde dentro e incluso valoran más la opinión de los demás que la suya propia.

Si crees que te pasa esto o, simplemente, quieres echarte una manita para creer más en ti mismo y subir esa autoestima te recomiendo lo siguiente: Siendo realista pero sin ser muy modesto, haz una lista de las cosas que se te da bien hacer, de tus virtudes. Apunta todo aquello en lo que TÚ sepas que eres bueno, sin miedo, nadie tiene porque leerla ni juzgarte. Incluso puedes preguntar a gente de tu alrededor qué virtudes ven en ti o que cosas creen que haces bien y añadirlas a esa lista. Cada vez que te sientas poco realizado o que tengas la sensación de que no valoran lo que haces, leela con convencimiento. Siempre lo digo: APUNTA! Todo adquiere otra perspectiva si lo vemos escrito.

Obviamente, y siempre desde el respeto, debemos comunicar a los demás cuando nos sentimos así. Si creemos que lo merecemos, no hay que tener miedo de reclamarlo. Es cierto que muchos jefes o altos cargos jamás reconocen un trabajo bien hecho a un empleado para que "no se le suba a la cabeza" o para que "no se relaje". Pero una buena política interna de empresa debe hacer hincapié en reconocer los méritos a sus trabajadores lo cual hará que estén mas motivados, que trabajen mejor, que se sientan realizados y ÚTILES y evitará que caigan en la frustración.

lunes, 31 de agosto de 2015

Secuestro Emocional

Antes de abordar este tema, que es algo que nos ha pasado a todos y nos seguirá pasando toda la vida, debemos conocer unos conceptos que explico muy rápidamente:

Cualquier estímulo que recibimos a través de nuestros sentidos va directo al Tálamo donde se distribuye a la corteza cerebral que proceda.

Dos de los lugares en nuestro cerebro al que va a parar toda la informacion externa es el Neocórtex, también conocido como cerebro racional, y la Amígdala, el cerebro emocional.

Pero existe un "atajo" que a veces toma esta información, mediante el cual pasa del tálamo directamente a la amígdala, sin que el neocórtex sepa bien aún que es lo que pasa. Y aquí es cuando se lía parda.

Pasa algo así:



El neocórtex aún no es consciente del posible peligro y ya la amígdala ha reaccionado, con lo cual somos marionetas de nuestros sentimientos y emociones.
En ese momento de "secuestro" no pensamos racionalmente, estamos fuera de nosotros mismos, como se suele decir, se nos va de las manos.
Una vez pasa este momento nos preguntamos cosas como: "¿Pero cómo he podido hacer o decir esto?" pero el daño ya está hecho. Además nos sentimos desorientados y cansados física y mentalmente.

¿Cómo sabemos si vamos a sufrir un secuestro emocional y cómo evitar las consecuencias?
Por lo general empezamos a notar que nuestra temperatura corporal aumenta al igual que nuestras pulsaciones, lo que de toda la vida ha sido notar que empiezas a calentarte. ¿Consejos para no perder los papeles? No es ningún misterio; evita en la medida de lo posible enfrentarte a situaciones que sabes que te van a provocar esa ansiedad. Pero claro, no siempre podemos preveer que vamos a sufrir un momento crítico, viene cuando viene. En este caso es aconsejable pararse, respirar profundamente, contar hasta diez, quince o veinte hasta notamos que volvemos a una temperatura y una respiración normal. Sé que es muchísimo más difícil hacerlo que decirlo, pero no hay otra cosa, suena a tópico pero es lo que hay para no acabar siendo secuestrados por nuestras propias emociones.

viernes, 31 de julio de 2015

Inside Out

Hoy en día nos bombardean constantemente con que debemos tener una actitud positiva y estar siempre felices para que nos pasen cosas buenas. Está muy de moda el coaching, levantas una piedra y salen de tres en tres gritando "¡Hay que ser positivo! Sólo tú tienes la clave de tu felicidad..." pero eso es otro post...

Hoy quiero hablar de la última película que he visto y me ha encantado: Inside Out (o Del revés en España) La historia trata de una niña, Riley, que se tiene que enfrentar de golpe al gran paso a la adolescencia y a un cambio radical de vida al tenerse que mudar con sus padres a otra ciudad. La cabeza de Riley, al igual que la nuestra, está guiada por las emociones, en el caso del film de Pixar, por la alegría, la tristeza, el miedo, la ira y el asco o desagrado. Obviamente que hay muchas más pero sería imposible hacer una película con todas. 


Alegría intenta que Tristeza intervenga lo menos posible en la vida de Riley ya que cuando ésta toca cualquier recuerdo, lo transforma en un recuerdo triste. Esto es perfectamente real. A todos nos ha pasado que recordamos algo en un momento en el que estamos tristes y automaticamente recordamos mas aspectos tristes de ese momento. Y es que la tristeza es muy importante.

Ahora la pregunta: ¿es malo sentir tristeza? O más concretamente: ¿es mejor experimentar ese sentimiento lo menos posible?


La tristeza, al igual que el resto de las emociones, nos ayuda a tomar decisiones y actuar. Sin tirarme mucho el folio, cuando experimentamos cualquier emoción en un grado considerable, se queda grabado con fuerza en nuestro cerebro. Y no sólo lo que sentimos nosotros, está demostrado que las personas que nos criaron durante los primeros años de vida influyen poderosamente en nuestra mente emocional. Por ejemplo, si tu madre gritaba como una histérica cuando veía una cucaracha es más que probable que tú acabes haciéndo lo mismo y, cuando veas una cucaracha, automáticamente sentirás miedo. Esto ocurre porque esa información que recogen tus ojos pasa directamente a la amígdala (cerebro emocional) antes que al neocórtex (cerebro pensante) Esto ha sido algo fundamental en nuesta evolución y supervivencia
 ya que saber distinguir peligros, amenazas y situaciones dañinas para nosotros es vital. ¡Menos mal que no iba a liarme! 

También es importante la tristeza porque nos ayuda a desahogarnos (sin llegar a la depresión) y a superar pérdidas.

Mostrarse triste no es malo. Puede que de pequeño alguna vez te dijeran eso de "No llores que te pones feo" o si te caes, "no fue nada, no llores" (esto puede ir acompañado de risas falsas y palmadas como si hubiese que montar una fiesta para no llorar :D) Por eso puede que relacionemos el sentirnos tristes con algo malo pero no lo es. Tampoco la cuestión es ir dando pena arrastrándose por las esquinas como el personaje de Pixar.

Creo que la película trata muy bien este complejo tema y lo adapta para que todos lo podamos entender. Los recuerdos importantes, esa canción que se nos pega irremediablemente e incluso el mundo de los sueños, una de mis partes favoritas. No creo que los niños, sobretodo los más pequeños, lleguen a comprender verdaderamente el mensaje de esta película y la importancia de ese personajito azul, pero sin duda podrán disfrutarla y seguro que algo aprenderán. Y es que de todo se aprende, hasta de la tristeza.

lunes, 22 de junio de 2015

Exámenes

¡Qué fechas estas! Los estudiantes sabemos que estos meses son mortales. Recordamos con nostalgia la época en la que teníamos tres meses de vacaciones y nos maldecimos a nosotros mismos porque encima nos quejabamos por tener que hacer un cuadernillo de verano. ¡Quien volviera a esa época! Pero, lamentablemente no se puede.

Yo puedo decir ya que soy libre pero hay muchos a los que aún les quedan unas semanas de estudio intensivas y, sí, ya sé que este post tenía que haberse subido antes pero mi cerebro aún se está recuperando. Con un poco de organización y creando rutina podría haberlo hecho todo pero... :D Creo que no hace falta que diga nada...

¿Tú también eres de los que dice "El mes que viene ya me pongo en serio" y acaba saturadísimo a última hora? ¡Pues vamos a proponernos algo! Que el año que viene no nos pille el toro.

¿Dónde estudio?

Para empezar, fuera distracciones: intenta que el lugar de estudio sea lo más aislado de ruidos posible y que no sea frente a una ventana o frente a algo que nos vaya a hacer levantar la vista de los libros. Si eres como yo que te distraes con una mosca, lo más recomendable es ponerte de cara a la pared. Por supuesto, notificaciones desactivadas siempre.

Siempre el mismo lugar: salvo en casos especiales, estudia siempe en el mismo lugar para crear rutina. Igual al principio os cuesta coger la concentración pero si estudiáis siempre en el mismo sitio, cada vez os costará menos meteros en faena.

Luz: lo ideal es que sea natural pero si no se puede, debe ser focal y central para que no se nos cansen los ojos y evitar pasar de zonas iluminadas a sombras.

¿Cómo estudio?

Subraya, resume y esquematiza: saca únicamente las ideas principales, no te entretengas con aclaraciones y datos irrelevantes. Intenta aprendertelo con tus propias palabras y para esto es muy útil explicarte el tema a ti mismo en voz alta, como si tuvieras que explicarselo a otra persona que no tiene ni idea.

No seas chapuza: escribe con letra clara aunque tardes más y se ordenado con tus esquemas. Las chicas sobretodo estamos cansadas de oír: "Qué apuntes más bonitos, así sí dan ganas de estudiarlos" Pues hazlo bonito tú también que puedes aunque seas un chico ;) No tengas miedo de usar colores, a la hora de poner en marcha tu memoria visual será más fácil recordar las cosas.

Mapas mentales: quizás dedique un post únicamente a esta técnica porque puede resultar complicada para aquellos que no la han practicado mucho. Se trata de imaginarte un mapa, tal cual, y asignar a cada lugar un punto del tema a estudiar y, si dentro de ese punto hay mas apartados, sacar caminos o rutas que te lleven a esos subpuntos. Como dije, es un poco complicado de utilizar para los que no lo han hecho nunca y más difícil aún de explicar de forma breve pero intentaré prepararme una manera sencilla de explicarlo, quizás con un vídeo ya que es un sistema que, cuando se domina, es muy útil para acceder a la información que vamos estudiando.

Mucho ánimo y mucha suerte a los que les faltan exámenes por hacer y ¡Feliz verano! Que está ya ahí, cerquita. ¡¡Un último esfuerzo!! :)

domingo, 19 de abril de 2015

Entrena tu mente

El otro día, hablando con un amigo del colegio sobre anécdotas pasadas, nos dimos cuenta de los años que han pasado desde entonces (casi diez) y a mí me pareció una barbaridad. En respuesta, mi amigo me dijo que él se sentía más jóven y con más ganas que nunca y eso me hizo pensar y darme cuenta de que, ¡yo también! Y también hizo darme cuenta de la importancia que le damos a cumplir años cuando lo realmente importante es como nos sintamos.

¿No te sientes jóven? Comprarte una moto cuando llegues a los cuarenta o hacerte un tatuaje te puede ayudar pero para empezar desde dentro, te voy a dar unas breves pautas para tener un cerebro jóven.

-Atención y concentración: Entrena estos aspectos. Se puede pensar que estas capacidades se tienen o no se tienen pero lo cierto es que se pueden entrenar. Hay muchísimos juegos y pasatiempos que te pueden ayudar a potenciar tu atención y tu capacidad de concentración. También puedes hacer ejercicios tales como fijarte en los detalles de, por ejemplo, la vestimenta de una persona, intentar memorizarlos y comprobar de cuántas cosas te has acordado.

-Trucos para recordar: ¿Estudias subrayando o eres de los que tiene que recitar el tema en voz alta? Ya sea auditiva o visualmente utiliza esto para que te sea más fácil recordar las cosas. Usa reglas nemotécnicas, imágenes que te sean faciles de recordar e incluso música. Parece extraño pero hay personas que, pese a que ese truco les beneficie enormemente para recordar cosas, lo ven absurdo y deciden no llevarlo a cabo. ¡Mal!

-Anota: Esto siempre lo meto en todos los lados :p Pero es que es verdad, ayuda mucho. Ver las cosas escritas nos ayuda a planificar mejor nuestro día a día. La lista de la compra, por ejemplo, seguro que te ha pasado que escribiéndola la has memorizado y luego casi no la tienes ni que sacar para recordar que es lo que tienes que comprar. Apuntar es muy muy útil.

-Razonamiento: A veces nos empeñamos tanto en aprender algo de memoria cuando, razonando, vemos que no hace falta. No te digo que te estudies la tabla periódica por lógica, porque no se puede, los elementos y las valencias son las que son, pero si hay muchas otras cosas que usando un poco la razón, podemos sacarlas. Aunque no seas licenciado en psicología seguro que eres capaz de hacer una definición aproximada de la inteligencia emocional, por ejemplo, partiendo solamente del concepto y seguro que digas lo que digas estará correcto.

-Haz cosas nuevas: La rutina hace a nuestro cerebro un vago, hacemos muchas cosas por simple repetición. Haz cambios en tu vida. Ve a trabajar por una ruta distinta, ve una tarde a la playa porque sí, estudia o lee al aire libre... De esta manera nuestro cerebro se verá obligado a crear nuevas sinapsis y estará más activo.

-Sé creativo: Imagina, crea, dibuja, escribe... Nada de esto es cancerígeno, está comprobado ;) y ayudará a abrir tu mente.

martes, 31 de marzo de 2015

Chicas Curvy

Seguro que a estas alturas ya habréis conocido el fenómeno de la Chica Curvy.

Esta iniciativa nace, a primera vista, con el fin de que las chicas gordas no se avergüencen de su cuerpo. Y sí, digo gordas porque no es ningún insulto, no soy de las que dice "rellenitas" ni "gorditas" al igual que a los negros no los llamo "negritos". Las cosas por su nombre. Y es que estar gorda no es nada malo, lo que sí es malo es no estar sano.

¿Dónde acaba el "no te preocupes por tu talla" y empieza el "no te preocupes por tu salud"?

Estar gordo o delgado no es sinónimo de estar enfermo o gozar de una mala salud, pero en muchos casos sí que tiene que ver y eso sí es un problema del que debemos ser conscientes. Aconsejo que, antes de dejarse llevar por la euforia de "ya que están de moda las curvas, no voy a hacer dieta", acudas a tu médico y te asegures de que ese sobrepeso no está haciendo mella en tu salud, no por estética, simplemente por eso, por salud.

Saliéndonos ya un poco del tema físico, vamos a meternos en terreno psicopantanoso.

Todos habéis escuchado el tema de Meghan Trainor "All about that bass" en el que habla de que las chicas no deben querer parecerse a esas modelos siliconadas y retocadas con photoshop de las revistas, pero en esta canción, al igual que en la campaña de chica Curvy, veo un par de sesgos que me gustaría comentar.

Empezando por el super hit, el cual tengo que decir que a mi me gusta mucho porque tiene una letra y un ritmo muy pegadizo y alegre, me ha sorprendido que se use el término barbie siliconada y se hable de las mujeres delgadas como su fueran unas "perras malas" Ni tanto ni tan poco. Que no nos intenten vender que las chicas delgadas o con un cuerpo ajustado a los cánones de belleza que marca la moda hoy en día, son malas como bichos, ni que tampoco las que rezumamos chichas por nuestro ser, somos todas super simpáticas y divertidas. ¡Paremos ya con los tópicos! Igual de traumático o doloroso es para una gorda que la llamen foca que para una flaca que la llamen palillo. En este aspecto, Meghan, ¡muy mal!

Otra cosa que me parece muy mal, tanto en la canción como en el anuncio de los bikinis curvy donde se ven tres maromos con tableta de chocolate volviéndose locos por la modelo, es que expongan el tema de tener curvas como que no es malo porque a los chicos les gusta. Espera... ¿no se trata de estar a gusto con una misma? ¿o es que estámos basando el mensaje en gustar a los hombres? Creo que la intención es buena pero la forma de dar el mensaje, patina un poco.

Yo nunca he estado delgada (ahora vienen unas líeas personales que, si no te interesan, puedes parar de leer aquí) incluso un tiempo llegué a pesar por encima de mis posibilidades. No me sentía bien conmigo misma pese a seguir gustando a los chicos. Me cansaba al subir cuatro escaleras, el ejercicio me aterraba, me costaba hasta respirar.

Ésta soy yo. Me parecía que, al tener un
ejemplo real tan cerca, no debía tirar
de Google Imagenes 😉
Hoy por hoy estoy muy contenta de estar gorda pero sana, porque me siento bien, no me canso, encuentro ropa en todas las tiendas a las que voy, me doy mis caprichos alimenticios de vez en cuando sin abusar...
Últimamente me estuve atiborrando a comida basura todas las noches así que ahora toca meterse en cintura, pero ¿creéis que lo hago para gustar a los chicos? ¿por si me llama el Vogue para una portada tal vez? Lo hago porque me estaba empezando a sentir mal físicamente, sin fuerzas y todo me costaba muchísimo más hacerlo.

Así que si tu también te sientes mal, ve al médico y si tienes el colesterol por las nubes, no seas toleta, que te mande una dieta para cambiar esos hábitos alimenticios que te están dañando. No te escudes en que "las chicas curvys están de moda"
Curvas sí, pero saludables.