miércoles, 20 de enero de 2016

Pequeños tiranos

Un niño no nace malo como el de La Profecía, un niño, de hecho, se encuentra bastante perdido acerca de lo que está bien o lo que está mal. Las causas de que esos niños, que son como partituras en blanco, acaben sonando bien o mal dependerá de muchas cosas.

La Sociedad es permisiva

Los niños están muy bien informados acerca de sus derechos pero no de sus deberes. Seguro que todos habréis dicho u oído alguna vez: "Es que ya no puedes ni echarle una bronca a un niño porque te denuncia" Y sino, sus padres se encargan de darle a entender que él es como un principito al que nadie puede decirle una palabra más alta que la otra aunque el niño en cuestión falte al respeto.

Miedo al Trauma

Esta permisividad por parte de los padres viene, la mayoría de las veces, por miedo a que el niño quede traumatizado por una bronca o castigo. Desde aquí os digo, padres del mundo: Ningún niño se traumatiza por recibir disciplina, pero si puede traerle consecuencias nefastas para su vida la falta de ella. Tampoco os va a odiar toda la vida porque lo castiguéis cuando se lo merece. Claro que en el momento puede pensar o incluso decir barbaridades, pero ¿quién no? Apuesto a que mucho de nosotros hemos dicho un "te odio" a nuestros padres cuando eramos niños, o la típica "yo no pedí nacer" Pero son cosas que se dicen en caliente, los niños son niños pero saben donde herir. No olvidéis lo que hacíais de niños, papis.

Falta de Autoridad y Valores

Seguro que muchos de nosotros, cuando eramos pequeños, veíamos en nuestros mayores, ya fueran familiares, profesores o conocidos, una figura de autoridad. Nos enseñaban el respeto a nuestros mayores. Ahora todo eso ha cambiado, los niños no respetan a nadie, tienen claro que son intocables.

Niños Agenda

Como se explica muy bien en el libro (recomendado) de Pequeños Dictadores. Los niños hoy en día viven sujetos a un horario. Por la mañana colegio, luego comer, deberes, actividades extraescolares, horas de estudio... Casi no tienen tiempo para desarrollar sus capacidades creativas. Los padres ya no cuentan cuentos ni construyen naves espaciales con cajas de cartón, están acostumbrándose a la facilidad que les da tener todo el día organizado hora por hora. Esta genial que los niños aprendan lo que es el orden y la buena gestión del tiempo, pero ¡hey! ¡Que son niños! Es mucho más importante inculcarle valores como la empatía, la comunicación o el razonamiento antes, creo yo, que a ser tan súper organizados con su tarea. Queremos que sean competentes cuando sean mayores pero también queremos que sean personas con valores.

Padres con Miedo a Madurar

Existen tres formas de control: la autoridad, la competencia y la confianza. Pues bien, los padres de hoy en día, sobretodo los más jóvenes, sólo utilizan la confianza como forma de control. Quieren ser "enrollados" y no parecer ogros a ojos de sus hijos. Y es que una mesa de tres patas, si que quitas una, se cae. Hay que practicar las tres formas por igual porque los niños se dan cuenta de esto. Desde la primera vez que cedas al chantaje emocional, el niño sabrá como llevarte a su terreno. Por eso, hay que darle confianza, sí, pero también tener autoridad y dar buen ejemplo.

¿Qué pueden hacer los padres para evitar tener un minicaudillo en casa?

  • Primero que nada, recordar lo que sentían cuando eran niños y cómo les afectaban las cosas. Utilizar la empatía pero también nuestros recuerdos de la infancia. Además, siendo nuestros hijos, es muy probable que, por predisposición genética, afronten cosas de la misma manera que lo podrías hacer tú o que actúen de la misma manera que tú lo hacías de pequeño. Aprovechad vuestra pasada experiencia como niños y adolescentes.
  • Escuchar activamente, que el niño vea que lo que te está contando es importante para ti ya que para él lo es, por eso te lo está contando. Intervenir si lo veis necesario para dar vuestra opinión pero razonando, siempre con argumentos, lo de: "Esto es así porque lo digo yo que soy mayor y punto" no vale.
  • Interesarse por sus aficiones y animarlo a que potencie sus habilidades. "Si no quiere ir hoy a entrenar, déjalo, que no vaya" Tenemos que evitar que el niño pierda el interés por las cosas y acabe sin ninguna afición o hobbie. Esto, además, los mantendrá ocupados y activos.
  • No desacreditar a otro adulto delante del niño, así como no menospreciar figuras de autoridad como puede ser la policía o profesores.
  • Y, lo fundamental, aprender a decir NO










sábado, 19 de diciembre de 2015

El último vistazo atrás

Diciembre llega, como cada año, inesperadamente con frases tan originales como: "Otro año que se va" o "A ver si nos vemos antes del año que viene" :D Y es nuestro deber analizar todo lo importante que nos ha pasado, es decir, hacer un balance del año.

Esto es un método que utilizo cada vez que se acerca el 31 de Diciembre basado en unas cuantas preguntas claves para poder ser conscientes de lo que hemos hecho y poder ser mejores el año que viene. No se trata de responder lo primero que te venga a la cabeza, sino pensar un poquito en todo lo que nos ha pasado.

Espero que os sirva y que, al acabar, os sintáis muy orgullosos de vuestro paso por el 2015 y recibáis el 2016 con muchos sueños y ganas.


¿QUÉ DESCUBRIMIENTO HE HECHO ESTE AÑO?
Cualquier cosa que no conocías y que ahora te encante.

  • Yo este año he descubierto la música electrónica/actual. Sí, yo que soy más cerrada para escuchar algo que no sea lo mío, me he dado cuenta de que hay muchas canciones que me gustan. Le he dado una oportunidad y ha sido un acierto.



¿CUÁNTOS LIBROS HE LEÍDO?
Si leer X libros no es una meta que te hayas puesto, no es necesario que te hagas esa pregunta pero, oye! nunca es tarde para ponerse retos ;)

  • Muy al contrario de mis expectativas, he leído solamente 7 libros. Mi meta era 12 libros, uno cada mes. Pretencioso, no? Intentaré, al menos, leer 8 el año que viene. Mi preferido, sin duda, ha sido "En el corazón del mar" 


LECCIÓN VALIOSA
Experiencias que, para bien o para mal, te han enseñado algo que a partir de ahora tendrás muy en cuenta en tu vida. No te sientas mal si has aprendido a causa de un fallo tuyo o algo que hayas hecho mal o con maldad. Nadie es perfecto ;)

  • No perder el tiempo con gente que no quiere ser ayudada. Quita tiempo para uno mismo y para volcarse en gente que de verdad quiere cambiar aquello por lo que tanto se queja día tras día.
  • No dejarme influenciar tanto por la opinión de mis familiares. Por mucho cariño que exista, son opiniones como las de cualquier otra persona y hay que tenerlas en cuenta en la misma medida porque eres tú mismo quien debe acabar decidiendo pensando precisamente en ti mismo no en como lo verá tu familia.
  • Disminuir la relación con gente que me ha decepcionado o me ha traicionado, incluso cortar por completo esa relación. Nadie va a escribir en tu tumba lo bien que quedabas con la gente ni nadie en su lecho de muerte piensa en esas personas a las que solo echamos cuenta por no quedar mal, por pena o por lo que un día significaron para nosotros. 

¿HE MADURADO?
Cosas que hayas cambiado en tu vida como consecuencia de cumplir años.

  • Valoro más el peligro antes de hacer cualquier cosa que implique un cierto riesgo. Algo que antes hacía sin pensar una y otra vez como tirarme de un muelle o de los toboganes del parque acuático, ahora pienso los posibles contratiempos que pueden ocurrir y, aunque acabo haciéndolo, muchas veces me tiemblan las piernas y lo hago por mi negativa a hacerme mayor. 
  • Soy menos caprichosa e impaciente. No tengo tanta prisa por acabar las cosas, me tomo más tiempo para hacerlas bien, ni tengo tanta prisa porque sucedan cosas. He aprendido a relajarme más en ese sentido.

¿ME HE SUPERADO?
Cualquier situación que creías que no ibas a poder resolver y, gracias a un gran esfuerzo, conseguiste acabar.

  • En Junio bajé el barranco de Masca más cargada que nunca y, por mi mala cabeza, sin haber entrenado. A mitad de camino mis piernas no respondían y había un enorme charco el cual no sabía cómo rodear con mi enorme mochila para seguir el camino. Me senté derrotada en una piedra y entonces empecé a escuchar como las piedras que caían de las paredes del barranco caían al suelo y al agua. Me asusté mucho, estaba sola. No sé si fue por el ruido de las piedras o por las ganas de estar en la playa pero escalé como pude una pequeña ladera, pese a que el peso de la mochila tiraba de mi hacia atrás, hacia el charco, y conseguí meterme de nuevo en el camino. 

¿QUÉ BUENA ACCIÓN HE HECHO SIN PENSAR EN MI?
Cualquier acto de buena voluntad, altruista y de ayuda al prójimo.

  • He entrado a un bar de salsa y bachata porque le gusta a una amiga. Puede parecer poco importante si lo comparas con lo que hizo Lincoln por los esclavos pero os aseguro que esto es un gran acto de amor por mi parte.
  • He quedado algunas veces con una persona en quien ya no confío ni siento tanto cariño por ver a esa persona muy mal animicamente. He acabado yo peor luego, pero para eso están las lecciones valiosas que se aprenden con todo esto ;)

¿QUÉ BUENA ACCIÓN HE HECHO POR MI?
Algo que hayas hecho pensando únicamente en ti, cosa que, por cierto, parece que hacemos mucho pero quizás no lo hagamos tanto como creemos.

  • No cargarme con más trabajo del que puedo sacar adelante. Muchas veces quiero ayudar tanto o participar tanto en algo que me vengo arriba y empiezo a autoimponerme tareas. El problema es que esa carga de trabajo adjudicada en un momento de motivación, luego en estado normal, me saturaba y me daba cuenta de que tenía que bajar un cambio :)






sábado, 14 de noviembre de 2015

Live for freedom.

Hoy no es un día para divertirse.

Ayer mucha gente se divertía como un viernes noche cualquiera y, en un abrir y cerrar de ojos, sus vidas pasaron a ser una cifra en los informativos. Cifra que iba creciendo conforme pasaban las horas. Cifra que nunca dejará de crecer.
Por algún motivo, un grupo de desalmados, decidió que hasta ahí llegarían las vidas de esas personas inocentes. Se fueron. Los apagaron. Y, lo más escalofriante, por personas que no les importa morir con tal de llevarse su buena cifra de inocentes por delante.

A la persona  que más hay que temer es a aquella que no tiene nada que perder.

No quiero que todos piensen como yo y que sientan antes la llamada de la humanidad que la de su bandera. Las banderas y fronteras no me importan, me importan las personas. Pero es en situaciones como la ocurrida ayer en París, cuando me doy cuenta de que la gente también olvida nacionalidades, razas, religiones, posturas políticas... y eso me hace ver un poquito la luz al final del túnel de autodestrucción en el que está sumida la humanidad desde que abandonó la cueva.

A veces pienso que jamás debimos salir de ahí.

El ser humano a hecho grandes cosas, no se puede discutir. Pero, en general, nuestro pequeño paso por la historia del planeta ha sido un desastre. Ponemos a los terroristas a la altura de animales salvajes cuando ni nosotros mismos llegamos a la altura de los animales. Ni la persona más altruista y buena del mundo llegará jamás a la pureza de un animal. No deberíamos haber olvidado que también lo somos. Ahora es tarde. El ser humano ha degenerado tanto que, por un puñado de papeles verdes, les entrega  las armas a un pueblo para que se autodestruya. La avaricia, la intolerancia, la falta de humanidad, el nulo respeto a la vida humana... estos son los valores que gobiernan hoy nuestro mundo.

No religiones, no armas, no destrucción.

Estoy empezando a creer que los que empezaron a promulgar la religión tenían un pequeño negocio de armas que, al ver como la gente se atacaban los unos a los otros por una mera cuestión de puntos de vista y creencias, aprovecharon para dar salida a su negocio. Y así hasta nuestro presente. ¿Cuántas atrocidades se han cometido en nombre de un dios o una religión? Creo que las mayores de la historia. Y no aprendemos.

Tropezaremos tantas veces con la misma piedra hasta que nos abramos a cabeza contra el suelo.

Las personas debemos ayudarnos y mostrarnos nuestro apoyo. Las redes sociales en muchas ocasiones nos separan pero en otras nos ayudan a estar más unidos y demostrarlo. ¿Que hay personas que comparten la foto de la torre Eiffel o usan los hashtags por postureo? ¡Qué coño más me da! (Y perdón) ¿En serio con lo que ha pasado vamos a preocuparnos de quienes muestran solidaridad de corazón y quienes lo hacen por quedar bien? ¡Por favor! ¿Seguimos juzgando sin conocer? ¿Seguimos atacándonos entre nosotros? ¿No aprenderemos?

Estoy demasiad afectada como para escribir un post con mucho sentido, pero todo lo que escribo es muy sentido.

Sólo puedo pensar en las personas que ayer creían que tenían un finde por delante, como podía haber estado pensando yo, y de repente ya no están.
En todas esas familias que hoy se estarán preguntando:¿Por qué mi hijo? ¿Por qué mi madre? ¿Por qué mi amigo? ¿Por qué mi esposa?. ¿Por qué ese puñado de escoria se cree con derecho a arrebatarme a mis seres queridos?
En el pueblo Sirio que, como si no tuviera poco con tener que irse de su propio país, ahora será mirado con reservas incluso acusado por muchos dedos.

Hoy no es un día para la diversión. Hoy es un día triste pero no es un día para agachar la cabeza o esconderse como cobardes. Hoy es un día para luchar, para unirse olvidando las diferencias de cualquier tipo. Hoy y todos los días son días para vivir por la libertad.

sábado, 10 de octubre de 2015

Culturilla

"Considero que el cerebro de cada cual es como una pequeña pieza vacía que vamos amueblando con elementos de nuestra elección. Un necio echa mano de cuanto encuentra a su paso, de modo que el conocimiento que pudiera serle útil, o no encuentra cabida o se halla revuelto con las demás cosas que resulta difícil dar con él"

Así explicaba Sherlock Holmes a su compañero John Watson en Estudio Escarlata por qué no tenía ningún conocimiento acerca del Universo. El doctor se asombró al ver como una mente tan maravillosa deconocia información tan básica como la de que los planetas giran alrededor del Sol. Y es que es cierto que nuestro cerebro tiene una capacidad de almacenamiento limitada y, cuanto más tengamos guardado, más nos va a costar acceder a cualquier información que nos pueda ser de utilidad. Aunque tambien es cierto que, pese a que a priori no parece importante para el trabajo de un detective las teorías del Universo, nunca se sabe si aparecerá un caso en el cual la clave para resolverlo está oculta en los misterios del cosmos.
¿Piensas igual que el Sr. Holmes? Yo, como esto es un post de opinión, voy a decir que sí.

"Tallo, corola y pistilo, ¿de qué forman parte?" Esto lo hemos dado todos alguna vez en el colegio y nos lo tuvimos que aprender incluso pero, salvo que te vayas a dedicar a la botánica, esta información realmente no te va a servir de nada. Y aquí es cuando viene la frase: "Pero es cultura general" Y yo pregunto: ¿Dónde están los límites de la cultura general? ¿Qué épocas comprende? ¿Tengo que conocer nombres de escritores aunque no haya leído una novela en mi vida? ¿Saberme los premios Nobel de mi país?
Creo que ya vais viendo por donde voy...

Sí, hablo del vídeo que está ahora mismo en boca de todos. No te sientas mal si tú has fallado alguna. Yo, por ejemplo, no tenía ni idea del gentilicio de Burgos, la verdad, nunca me lo había preguntado ni conozco a nadie de ahí (burgueses obviamente sé que no) Ni tampoco recordaba la capital de Marruecos, no me avergüenza decirlo.
Esto no es para nada una defensa a esta gente. El que me conoce sabe que no veo Telecinco, pero no por que me crea superior a la gente que sale ahí, no lo veo porque no me interesa su programación, punto. Al que le interese, hace muy bien en verlo, no juzguemos a nadie, este post no es para dar mi opinión acerca de el nivel cultural de los concursantes de Gran Hermano, ni de los trabajadores de Telecinco, ni de la gente que lo ve... Dios les libre ;)
Ahora bien, que viviendo en España no sepas quien es la Merkel o que viviendo en el planeta Tierra, no sepas cuánto tiempo tarda en dar una vuelta al Sol... es preocupante de verdad. Y no lo digo por burlarme de estos chavales pero es que si no han estado viviendo en una cueva hasta su entrada en Gran Hermano, no lo entiendo.


No sé si ha sido a raíz de Internet y de la información aquí y ahora a la que todos podemos acceder casi desde cualquier parte del mundo, pero parece que hay que saber de todo.
"¿Qué premio Nobel ganó Severo Ochoa?" Pues si no te interesa la medicina, la ciencia o, directamente, quienes reciben este premio, ¿por qué lo tienes que saber? ¿Porque es cultura general? Ni tanto ni tan poco, cada uno se informa de lo que necesita o le interesa, porque el concepto de "Cultura general" es muy relativo y parece que debemos ser esponjas de todo.

Saber quien es Darth Vader es cultura general.
Saber quien fue Bon Scott o Kurt Cobain es cultura general.
Saberse todos los estados que componen los Estados Unidos es cultura general.
Conocer los nombres de los personajes de Dragon Ball es cultura general.

Tomando de base estos ejemplos (podría estar aquí toda la vida poniendo ejemplos) probablemente si tú has nacido a mediados de los años noventa no sepas quien es Bon Scott aunque AC/DC siga existiendo. De hecho, mi abuelo no sabe quien es él ni tampoco sabe quien es Kurt Cobain. ¿Porque es un inculto? No, porque no le gusta el rock, así de simple. Entonces que alguien no sepa donde nació Richard Wagner, ¿es automáticamente un ignorante? Un poco de sentido común. Yo no vivi en 1800 pero si no es por El holandés errante quizás yo tampoco sabría quien es. Y seguramente lo vi en la asignatura de música del colegio pero es un dato que he desechado de mi disco duro porque mi vida no ha tirado por la música de orquesta ni por la música en general.

Lo mismo pasa con películas o series. Recuerdo la cara que puso un amigo cuando me enseñó la foto de un ewok y yo pregunté: ¿Qué diablos es eso? Poco menos que buscó una cuerda y un árbol para ahorcarme por sacrílega. Yo habré visto cada peli de Star Wars dos veces como mucho, no es un género ni una saga que me apasione así que por qué debo conocer esa información o saber quien es Sheldon Cooper, Bruce Wayne o Tyrion Lannister. ¿Por qué?

Es un post largo, muy impropio de mi, lo sé, pero llevo varios días dandole vueltas a esto desde que vi el video en Facebook y los comentarios de la gente.
En definitiva, creo que nadie debe juzgar lo que una persona sabe ni tampoco hablar de lo que uno no sabe. No hay que tener miedo de decir: "No lo sé" Y repito, porque está muy arriba e igual no lo recuerdan ya después de todo el folio que me acabo de tirar, no me parece bien que estos chavales no conozcan cosas importantes como quien es Angela Merkel o que si el año tiene 365 días no es por casualidad ;)
Ahora pensando... la chavala a la que le hicieron esta pregunta tiene los mismos conocimientos del Universo que Sherlock Holmes. ¿Compartirá algo más con él? Los que habéis leido los libros estaréis pensando lo que yo sé... ¡Malvados! Pero quien sabe...

martes, 29 de septiembre de 2015

¡Buen trabajo!

¿Cuántos reconocimientos hacia nosotros mismos escuchamos cada día? ¿Cuántos "bien hecho"? ¿Cuántos halagos recibimos?
Es mucho más probable que recibamos críticas que halagos pero eso no nos extraña en absoluto ya que nosotros también emitimos críticas a punta pala. Porque somos criticones, nos encanta ;)

"Siempre me dices lo que hago mal pero, ¿y lo que hago bien? ¿Qué?" Si alguna vez dijiste o pensaste esta frase o alguna parecida a tus padres cuando eras niño sabrás lo frustrante que es que no reconozcan tu buen hacer.
Desde muy temprana edad nos empezamos a dar cuenta de lo importante que es para nosotros sentir que los demás estiman y valoran lo que hemos hecho bien y de lo que puede llegar a minar nuestra autoestima el que estemos constantemente recibiendo críticas.

Se supone que cualquier trabajo o tarea que estemos desempeñando la debemos hacer bien, por eso solemos emitir muy pocos halagos, porque damos por sentado que el hacerlo bien es lo lógico, lo correcto, y no necesita un premio en forma de alabanza... ¡Pues no! Para mantener lo mejor posible un equilibrio emocional necesitamos tanto de cal como de arena, incluso necesitamos recibir más halagos que críticas ya que no nos afecta en la misma magnitud las buenas palabras que las malas. Tendemos a magnificar lo malo y a paliar lo bueno.


Que debemos mantener nuestra autoestima alta está claro, ya sea con lo que nos viene de fuera como con lo que trabajamos desde dentro, lo malo está cuando llegamos a depender del reconocimiento de los demás para mantener esa autoestima alta.
Existen personas que continuamente buscan la aprobación de los demás para sentir que pueden creer en ellos mismos. Son incapaces de alimentar su autoestima desde dentro e incluso valoran más la opinión de los demás que la suya propia.

Si crees que te pasa esto o, simplemente, quieres echarte una manita para creer más en ti mismo y subir esa autoestima te recomiendo lo siguiente: Siendo realista pero sin ser muy modesto, haz una lista de las cosas que se te da bien hacer, de tus virtudes. Apunta todo aquello en lo que TÚ sepas que eres bueno, sin miedo, nadie tiene porque leerla ni juzgarte. Incluso puedes preguntar a gente de tu alrededor qué virtudes ven en ti o que cosas creen que haces bien y añadirlas a esa lista. Cada vez que te sientas poco realizado o que tengas la sensación de que no valoran lo que haces, leela con convencimiento. Siempre lo digo: APUNTA! Todo adquiere otra perspectiva si lo vemos escrito.

Obviamente, y siempre desde el respeto, debemos comunicar a los demás cuando nos sentimos así. Si creemos que lo merecemos, no hay que tener miedo de reclamarlo. Es cierto que muchos jefes o altos cargos jamás reconocen un trabajo bien hecho a un empleado para que "no se le suba a la cabeza" o para que "no se relaje". Pero una buena política interna de empresa debe hacer hincapié en reconocer los méritos a sus trabajadores lo cual hará que estén mas motivados, que trabajen mejor, que se sientan realizados y ÚTILES y evitará que caigan en la frustración.

lunes, 31 de agosto de 2015

Secuestro Emocional

Antes de abordar este tema, que es algo que nos ha pasado a todos y nos seguirá pasando toda la vida, debemos conocer unos conceptos que explico muy rápidamente:

Cualquier estímulo que recibimos a través de nuestros sentidos va directo al Tálamo donde se distribuye a la corteza cerebral que proceda.

Dos de los lugares en nuestro cerebro al que va a parar toda la informacion externa es el Neocórtex, también conocido como cerebro racional, y la Amígdala, el cerebro emocional.

Pero existe un "atajo" que a veces toma esta información, mediante el cual pasa del tálamo directamente a la amígdala, sin que el neocórtex sepa bien aún que es lo que pasa. Y aquí es cuando se lía parda.

Pasa algo así:



El neocórtex aún no es consciente del posible peligro y ya la amígdala ha reaccionado, con lo cual somos marionetas de nuestros sentimientos y emociones.
En ese momento de "secuestro" no pensamos racionalmente, estamos fuera de nosotros mismos, como se suele decir, se nos va de las manos.
Una vez pasa este momento nos preguntamos cosas como: "¿Pero cómo he podido hacer o decir esto?" pero el daño ya está hecho. Además nos sentimos desorientados y cansados física y mentalmente.

¿Cómo sabemos si vamos a sufrir un secuestro emocional y cómo evitar las consecuencias?
Por lo general empezamos a notar que nuestra temperatura corporal aumenta al igual que nuestras pulsaciones, lo que de toda la vida ha sido notar que empiezas a calentarte. ¿Consejos para no perder los papeles? No es ningún misterio; evita en la medida de lo posible enfrentarte a situaciones que sabes que te van a provocar esa ansiedad. Pero claro, no siempre podemos preveer que vamos a sufrir un momento crítico, viene cuando viene. En este caso es aconsejable pararse, respirar profundamente, contar hasta diez, quince o veinte hasta notamos que volvemos a una temperatura y una respiración normal. Sé que es muchísimo más difícil hacerlo que decirlo, pero no hay otra cosa, suena a tópico pero es lo que hay para no acabar siendo secuestrados por nuestras propias emociones.

viernes, 31 de julio de 2015

Inside Out

Hoy en día nos bombardean constantemente con que debemos tener una actitud positiva y estar siempre felices para que nos pasen cosas buenas. Está muy de moda el coaching, levantas una piedra y salen de tres en tres gritando "¡Hay que ser positivo! Sólo tú tienes la clave de tu felicidad..." pero eso es otro post...

Hoy quiero hablar de la última película que he visto y me ha encantado: Inside Out (o Del revés en España) La historia trata de una niña, Riley, que se tiene que enfrentar de golpe al gran paso a la adolescencia y a un cambio radical de vida al tenerse que mudar con sus padres a otra ciudad. La cabeza de Riley, al igual que la nuestra, está guiada por las emociones, en el caso del film de Pixar, por la alegría, la tristeza, el miedo, la ira y el asco o desagrado. Obviamente que hay muchas más pero sería imposible hacer una película con todas. 


Alegría intenta que Tristeza intervenga lo menos posible en la vida de Riley ya que cuando ésta toca cualquier recuerdo, lo transforma en un recuerdo triste. Esto es perfectamente real. A todos nos ha pasado que recordamos algo en un momento en el que estamos tristes y automaticamente recordamos mas aspectos tristes de ese momento. Y es que la tristeza es muy importante.

Ahora la pregunta: ¿es malo sentir tristeza? O más concretamente: ¿es mejor experimentar ese sentimiento lo menos posible?


La tristeza, al igual que el resto de las emociones, nos ayuda a tomar decisiones y actuar. Sin tirarme mucho el folio, cuando experimentamos cualquier emoción en un grado considerable, se queda grabado con fuerza en nuestro cerebro. Y no sólo lo que sentimos nosotros, está demostrado que las personas que nos criaron durante los primeros años de vida influyen poderosamente en nuestra mente emocional. Por ejemplo, si tu madre gritaba como una histérica cuando veía una cucaracha es más que probable que tú acabes haciéndo lo mismo y, cuando veas una cucaracha, automáticamente sentirás miedo. Esto ocurre porque esa información que recogen tus ojos pasa directamente a la amígdala (cerebro emocional) antes que al neocórtex (cerebro pensante) Esto ha sido algo fundamental en nuesta evolución y supervivencia
 ya que saber distinguir peligros, amenazas y situaciones dañinas para nosotros es vital. ¡Menos mal que no iba a liarme! 

También es importante la tristeza porque nos ayuda a desahogarnos (sin llegar a la depresión) y a superar pérdidas.

Mostrarse triste no es malo. Puede que de pequeño alguna vez te dijeran eso de "No llores que te pones feo" o si te caes, "no fue nada, no llores" (esto puede ir acompañado de risas falsas y palmadas como si hubiese que montar una fiesta para no llorar :D) Por eso puede que relacionemos el sentirnos tristes con algo malo pero no lo es. Tampoco la cuestión es ir dando pena arrastrándose por las esquinas como el personaje de Pixar.

Creo que la película trata muy bien este complejo tema y lo adapta para que todos lo podamos entender. Los recuerdos importantes, esa canción que se nos pega irremediablemente e incluso el mundo de los sueños, una de mis partes favoritas. No creo que los niños, sobretodo los más pequeños, lleguen a comprender verdaderamente el mensaje de esta película y la importancia de ese personajito azul, pero sin duda podrán disfrutarla y seguro que algo aprenderán. Y es que de todo se aprende, hasta de la tristeza.